Desde hace algunos años, cinco o seis, no sé, estudio inglés.
A mi edad esto tiene su mérito, porque aunque soy consciente de que nunca voy a dominar el idioma y ni siquiera confio en poder comunicarme verbalmente algún día, me niego rotundamente a tirar la toallla.
A cabezota no me ganan cuatro letras....
Nunca he amado tanto mi dioma.
El inglés, idioma del futuro, la lengua que se supone será la universal con el tiempo, es, en mi modesta opinión, simple, pobre y, aunque parezca un contrasentido, difícil de aprender para mentes entrenadas a utilizar un idioma tan rico y complejo como el nuestro.
Es por esto que no entiendo nuestra obsesión por mutilar algo que nos es dado por herencia.
Los españoles, en general, incluso los que no tenemos una carrera universitaria somos expertos en nuestro idioma, tenemos una riqueza verbal de la que no somos conscientes...y ¡alucina, vecina! en vez de explotarla, defenderla y luchar por ella a muerte porque nos hace superiores, la negamos hasta el empecinamiento...
Triste, pero cierto.
Así nos luce el pelo
Pleno siglo XXI, ciudades enormes, aviones que nos permiten viajar alrededor del mundo en poco tiempo, tecnologías que avanzan a la velocidad de la luz, parece no haber nada que el ser humano no pueda dominar...¡salvo al propio ser humano!
Me tengo que reír, por no llorar, de la democracia y los derechos humanos en nuestro planeta; tengo que gritar para que la ira no se apodere de mi; y tengo que correr para que la maldad no me alcance... ¿En que mundo vivimos?
Vivimos en un mundo donde los políticos y los ciudadanos hacen gala de su solidaridad mientras hay millones de personas que mueren de hambre cada día, personas que viven rodeadas de miseria, niños que son esclavizados y prostituidos...
Si los políticos dicen no tener medios para combatir toas las desgracias que rondan este planeta hay algo para lo que si que tienen poder y, aún así, no lo utilizan: ¡la abolición de la pena de muerte! La Ley del Talión es el día a día de las prisiones de muchos países del mundo, gente inocente es inyectada, en el mejor de los casos, con un veneno que les mata cual res antes de entrar al matadero.
¿Cómo es posible que en un mudo que se hace llamar civilizado ocurra esto? Sé que muchas personas pensarán que hay gente que lo merece pero...¿quiénes somos nosotros para juzgar si alguien debe o no morir?
No me imagino pasar años en el corredor de la muerte no sabiendo si ese va a ser o no mi último día de vida y creo que nadie debería tener el poder de decidir quién se merece esa tortura psicológica inhumana.
Hoy hablo de la pena de muerte, pero desde luego no es lo único que hay que solucionar para lograr vivir en armonía, para tener una vida libre de desgracias evitables, para que la humanidad sea feliz...
Firma contra la pena de muerte en Japón en Amnistía Internacional, sólo se necesita un minuto de tu tiempo para un gran cambio.
¿Quines son los vivos? Porque tambien están los "vivos". Y luego los vivos muertos.
Y luego las personas normales.
¿Me lo podeis aclarar?
Tu grupo donde poder decir lo que piensas y puedas expresarte con total libertad.
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