Las vacaciones es la peor época del año para ahorrar. Cualquier destino supone un gasto para nuestros bolsillos, pero si cuidamos ciertos detalles podemos ayudar a que nuestro descanso no nos salga demasiado caro.
Comprar con antelación es una de las formas más eficientes de ahorrar. Muchos productos turísticos ofrecen descuentos por anticipar la reserva. Además nos permitirá planificar mejor el presupuesto para la fecha señalada. En el polo opuesto se encuentran las reservas de última hora, sobre todo el alojamiento y transporte. Aunque es arriesgado, si no tenemos ninguna preferencia especial por un destino puede ser una opción muy interesante.
El alojamiento puede suponernos una parte cuantiosa de nuestro viaje. Los albergues, apartamentos y hostels son las opciones más económicas. En cualquier caso no debemos quedarnos con la primera oferta que veamos sino comparar con otras opciones para encontrar la que mejor se ajuste a nuestra preferencia y bolsillos. Si queremos una experiencia diferente y segura, podemos optar por la red de intercambios de casas. Muchos portales de internet ponen en contacto directo a los propietarios para que intercambien sus casas.
Una vez en el destino, ahorrar puede ser sencillo si nos privamos de algunos “lujos” prescindibles. El transporte público, la comida barata (tipo fast food), los souvenirs en tiendas tradicionales y no las pensadas para los turistas pueden hacer que ahorremos bastante más de lo que pensamos. Muchos destinos turísticos importantes ofrecen bonos descuento para desplazamientos por la ciudad y entradas a museos.
Las vacaciones, como ves, no tienen por qué hacer daño a nuestras carteras.
Barcelona quiere que vistamos con respeto
Debes estar registrado para dejar un comentario. ¡Regístrate gratis!
Creado el:
10/02/2009Fundador:
Administrador SigojovenPrivacidad:
Grupo públicoParticipantes:
48931 miembrosPublicaciones:
973 artículosCategoría:
Guías de viaje