En casa la cortadora de césped se estropeó…
Mi mujer me colmaba la paciencia dándome a entender que yo debería arreglarla…
Por mi parte, siempre acababa teniendo otras cosas más importantes que hacer tipo: lavar el coche, hacer un informe, un partidito en la play … en fin… lo que para mi parecía más importante…
Un día ella pensó un modo de convencerme, muy sutil.
Cuando llegué a casa, me la encontré agachada en el césped alto, ocupadísima recortándolo con su tijerita de costura…
Eso me llegó al alma… me emocioné…
Decidí entrar en casa y volví después de unos minutos llevándole su cepillo de dientes…, se lo entregué y se me ocurrió decirle:
- Cuando termines con el césped, podrías también barrer el patio…
Después de aquello, no me acuerdo de nada…. Estoy en blanco…
Los médicos dicen que volveré a andar, pero que quedare algo fastidiado el resto de mi vida…
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29/08/2009Fundador:
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Humor y curiosidades