
Flamboyán, árbol de sombra.
Es uno de los más bellos árboles, llamado también árbol de fuego debido al encendido color de sus flores de color rojo anaranjado, en contraste con el magnífico verde de sus hojas.
Delonix regia es el nombre científico de esta maravilla de la naturaleza que no debería faltar en un jardín de gran tamaño.
El flamboyán es originario de Madagascar, sin embargo sus cualidades no han pasado desapercibidas para quienes se encargaron de difundir sucultivoalrededor detodoel mundo, tanto por su excelente sombra como por su carácter ornamental.
Muy apreciado en jardinería, el flamboyán adquiere gran tamaño: algunos ejemplares pueden alcanzar hasta 12 metros de altura, y el promedio de la especie es de 8 metros.
El follaje compacto de este árbol se desarrolla óptimamente en sitios de climas tropicales y subtropicales, y puede resistir a sequías de corta duración.

Si el clima del lugar donde vives te permite cultivar el flamboyán, recuerda que se planta por semillas, donde pueda recibir abundante luz solar, y medianamente alejado de otras variedades: esta especie también se caracteriza por la gran expansión de sus raíces.
El comienzo de la primavera es un momento muy especial para apreciar la belleza inigualable del flamboyán, porque es el momento en que comienzan a brotar sus primeras flores, en un período que durará hasta la llegada del otoño.

Catalpa de bola, árbol de sombra.
Disfrutar de un día de verano bajo la sombra de una catalpa de bola (Catalpa bungei) es maravilloso, gracias a la copa tupida de la especie, especial para protegerte del excesivo calor.
Si deseas cultivar una catalpa de bola – de más está decir que la recomiendo tanto por su capacidad de refrescar el jardín como por su peculiar estética – ten en cuenta que la altura de un árbol adulto puede superar los seis metros.

No es difiícil cuidar una catalpa de bola, porque esta especie tolera temperaturas amenas y fríos más rigurosos. Eso sí, ubica tu ejemplar donde tenga acceso a luz solar directa, y si tu ciudad se caracteriza por fuertes vientos refuerza los troncos del árbol hasta que se desarrolle bien, y adquiera mayor grosor.
Riegos poco frecuentes para este árbol, que se deberán realizar en profundidad pero en intervalos de cuatro a cinco semanas. Y nunca hay que volver a mojar la tierra de la catalpa hasta que no vuelva a estar completamente seca.
El verano es la época en que la catalpa de bola resulta más bonita, porque la coloración de sus hojas pasa de verde a rosado, proceso que culminará con su caída cuando comiencen los primeros fríos de otoño.
Espero que les gusten. Acabo de sacarles la foto. Posan como verdaderas modelos.
Azalea

Manzano

Orquídea

Rosa

Si vas a Roma, Italia en la segunda semana de mayo, usted debe ir a la cercana ciudad de Ganzano para ver la famosa Infiorata, el festival de las flores. El Infiorata Genzano es una fiesta de las flores que se remonta a 1778. Cada año, los artistas locales cubren una calle entera (a través de Belardi) con alfombras de flores detalladas, inspirados en las pinturas religiosas y obras de arte famosas. El Infiorata de Genzano se inicia con la recolección de millones de flores, 2-3 días antes del evento. Se almacenan fresco, en las cuevas alrededor de Genzano, mientr
as que los artistas dibujan sus obras maestras en el pavimento de la Vía B
elar
di, para el desfile del sábado. El Infiorata termina el lunes de la tercera semana de j
u
nio, cua
nd
o los niños se les permite destruir las obras de arte coloridas, jugando con ellos.















Pertenece a la familia de las Moráceas. Hábitat natural situado en Siria, Egipto, Sudán y parte del África Tropical.
Es un árbol de aspecto erecto y dilatado, provisto de copa muy ramificada y esférica, de 10 a 13 m. de altura y tronco amarillento. Sus hojas con nerviación pubescente son ovadas, rugosas de color glauco en la juventud, coriáceas y de color verde oliva al alcanzar la madurez.
Los frutos, pequeños y comestibles, se producen profusamente, y son siconos. Las flores son de color verdecido. Su madera es apreciada por su resistencia.
[…] He abrazado al sicomoro y el sicomoro me ha protegido; las puertas de la Duat me han sido abiertas […]
Libro de los Muertos, Capítulo 64.
La presencia del sicomoro (Nehet por los egipcios) data desde tiempos del Predinástico, apareciendo en el Texto de las Pirámides del Imperio Antiguo como árbol sagrado y su sombra fue muy apreciada bajo la luz cegadora de Egipto.
Fue cultivado tanto por sus frutos, ya que produce higos en grandes cantidades aunque de baja calidad, como para aprovechar su madera como material de construcción y la elaboración de muebles, amuletos y sobre todo sarcófagos, dado que ésta es muy resistente y de larga duración.
También se utilizó para escultura, siendo un ejemplo, la talla de Skeikh el- Balad encontrada en Saqqara.
Como madera utilizada en sarcófagos tenia un significado añadido aparte de la durabilidad, ya que se entendía que el difunto se introducía en un micro-cosmos, compuesto por la tapa (Nut), la caja (Geb), y todo el conjunto creado se asocia a la diosa Hathor, que le acogía como madre.
Después de propio ser humano y los animales, las plantas son en la Naturaleza, los seres más perfectos y admirables. Espero que en este grupo sepamos compartir nuestro amor por ellos.
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05/10/2011Fundador:
Dalia EderraPrivacidad:
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Naturaleza