Hoy quiero escribir al amor,
que sea algo sublime como la tierna hierba.
Como el reposo celestial de los amantes que se dieron al amor.
Que sean prosas volátiles como las mariposas
que vuelan en cada encuentro con la persona amada.
Algo dulce como el beso deseado,
algo palpitante, como los novios que se abrazan.
Este poema quiero que sea,
la llamarada que brota de las manos
al palpar un vientre caliente, unos esponjosos senos.
Algo parecido al amor, que siendo nido esconde todo un cielo.
Ahora, ahora me dispongo a intentar escribir el poema.
...Y vi los poetas reunidos,
en medio de paredes de libros
e iluminados con la incandescencia
que nace al zambullirse el sol en el Orinoco.
Allí estaban, unidos por lazos intangibles,
compartiendo sueños y esperanzas.
Los pude ver como hermanos, todos hijos de la poesía.
PARA USTED QUE LE ENCUENTRA BONITO ANDAR CON PANTALONES CAIDOS, LEA LA EXPLICACIÓN: ESTA TENDENCIA NACIÓ EN LAS PRISIONES DE ESTADOS UNIDOS, EN QUE LOS RECLUSOS QUE ESTABAN DISPUESTOS A TENER RELACIONES SEXUALES CON OTROS PRESOS NECESITABAN INVENTAR UNA SEÑAL QUE PASE DESAPERCIBIDA PARA LOS GUARDIAS DE LA PRISIÓN PARA NO SUFRIR CONSECUENCIAS, POR ESO USABAN LOS PANTALONES ABAJO DE LA CINTURA, DE MANERA QUE AL MOSTRAR PARCIALMENTE LAS NALGAS DEMOSTRABAN QUE ESTABAN DISPONIBLES PARA SER PENETRADOS, SERÁ QUE UD. ESTA AJUSTANDOSE A PATRONES HOMOSEXUALES?
Y al atravesar la puerta vacía allí estaba,
cubierta de desnudez, translúcida entre las sábanas.
Contemplé su naturaleza en medio de mi desenfreno.
Por un momento me perdí en el relieve de su cuerpo;
ella me rescató
y orientó mis caricias hacia los confines de su éxtasis.
Sentí bajo mi ropa mil volcanes a punto de erupción
y llegó el momento de la más perfecta unión.
Arcoíris de mariposas surgieron por cada respiro;
por vez primera pude ver la sombra del viento
cuando volamos sobre el rocío más transparente.
He aquí el momento cuando nuestras almas se funden,
cuando bebo tus besos en el cáliz del deseo.
Que momento aquel,
de poros que se hablan a través de señas de sudor.
Dos cuerpos calentados por la hoguera del amor;
y de pronto la calma llegó, mi reposo no encontró más abrigo
que la sombra de tus senos.
Fue imposible llevarme tu piel bajo la mía.
El fin de la noche trajo consigo el repetido ciclo,
mis deseos insaciables de tenerte.
Autor: Prof. Iván Espinoza
Ciudad Bolívar – Estado Bolívar
Recorriendo Cachipo tras la huella de Juan Cuba
El siguiente relato da a conocer la historia de un personaje, desconocido para muchos si se habla en el ámbito regional y para otros motivo de leyendas que aún sobreviven en la tradición oral de un pueblo pintoresco llamado Cachipo, ubicado en el Municipio Punceres del Estado Monagas.
El personaje en cuestión era conocido en su tiempo como “Juan Cuba”; nombre que aún sobrevive en los recuerdos de los moradores más antiguos de Cachipo y que de alguna u otra forma lo han referido a sus descendencias.
A través de estas líneas, no se pretende abordar la historia de Juan Cuba con una abundancia de detalles y una rigurosidad cronológica; todo esto motivado a la carencia de testigos fieles o informantes que tuvieron algún contacto con el señor Juan, y al factor tiempo. Por lo tanto, la información que aquí se muestra gira en torno a una entrevista realizada a la señora Carmen Morao (cuñada de Juan Cuba), habitante de Cachipo.
Juan R. Giral, hijo de Julián Giral y Doña Leonor de origen española; nace en el año 1903. Es apodado “Juan Cuba” por ser oriundo de Cuba, llega a Venezuela durante los días agitados políticamente que vivió este País; es decir en el contexto del Golpe Militar que derrocó al presidente Rómulo Gallegos en el año 1948 y la consecuente conformación de la Junta Militar de Gobierno que daría pie al General Marcos Pérez Jiménez para entronizarse en el poder como dictador. Para este entonces el señor Juan llega a Cachipo, en una época de boom petrolero en el País, donde fueron apareciendo de la noche a la mañana campos petroleros en gran parte del territorio Monaguense, surgiendo pueblos como: Jusepin, Punta de Mata, La Toscana, Caripito, Quiriquire; quedando Cachipo dentro del radio de acción de la dinámica petrolera de los dos últimos pueblos mencionados.
Juan Cuba da sus primeros pasos en Venezuela trabajando como obrero para la transnacional petrolera CREOLE; la cual explotaba pozos petroleros en Caripito, Quiriquire; así como en gran parte del País. Este personaje lleno de carisma y astucia supo escalar peldaños y codearse con los altos “jerarcas” de la transnacional, en un tiempo donde las relaciones entre los norteamericanos asentados en los campos petroleros y el pueblo periférico eran casi inexistentes.
Juan, con el transcurrir del tiempo fue alcanzando independencia económica; a tal punto de fundar su propia empresa, que llevaría por nombre “Constructora Juan R. Giral” y dedicada a la construcción de obras de envergadura como: vías, carreteras, puentes, edificaciones, etc. Esto lo hizo ganar renombre a nivel nacional y aumentar fructíferamente sus ingresos, a tal punto de convertirlo en todo un magnate de la construcción. La constructora Juan R. Giral, era una gran empresa, contaba con vigilancia privada las 24 horas del día, diversidad de maquinarias, bomba de gasolina, y numeroso personal; entre ellos mecánicos especializados procedentes de Maturín y del Estado Sucre.
Juan Cuba y sus amores
Al igual que su éxito económico, Juan también tuvo abundancia en cuestiones de amor. Su caballerosidad lo hizo dueño de los corazones de varias damas, siendo las más conocidas su señora esposa, fallecida en el año 2010 con la cual tuvo tres hijos (Juan, Leonor y Ruperto). La señora Luz habitante del poblado “Tropical”, igual tres hijos y la señora Adriana Morao (hermana de la entrevistada) con la cual tuvo tres hijos aún vivos para la fecha de publicación de este artículo (Juan, Julián y Francisco); cuyo primogénito –Julián- nació en el año 1952.
En el caso de Adriana Morao, para la presente fecha cuanta con 75 años de edad y reside en Valle guanape (Estado Anzoátegui) sin perder el contacto con sus hijos y demás familiares.
Obras y proyectos
La compañía de Juan Cuba construyó obras importantes para el desarrollo regional y nacional, entre ellas: la vía principal de Temblador (Estado Monagas), la carretera y plaza principal de Cachipo (hoy plaza Bolívar), la instalación de la electricidad mediante plantas para el mismo pueblo, carreteras de importancia en el Estado Guárico, vías y edificaciones en Puerto Ayacucho (Estado Amazonas); siendo este último sitio donde construyó la famosa “casa de la Piedra o Casa de Tarzan”, hoy sitio turístico de interés.
Para beneficiar aún más al pueblo de Cachipo, quedó en proyecto la construcción de: tanques de agua potable, un club para el pueblo, un mercado, una medicatura.
Sus anécdotas
Del señor Juan quedan gratos recuerdos, se le describe como una persona que a pesar de ser adinerada era muy humilde de corazón, desprendido con los más necesitados, cordial, alegre y con un buen sentido del humor. Ejemplo de ello son las anécdotas que se muestran a continuación:
El milagro: Estando Juan en la ciudad de Caracas en una reunión social, sale a la palestra un tema de conversación referido a la existencia de los milagros. Éste toma la delantera en la conversación afirmando que sí existen los milagros y a sabienda de que posee dentro de su bolsillo dos barquitos de oro. Él relata una historia añadiéndole más de la cuenta, afirmando con ahínco que si existen los milagros, y en el momento menos esperado Juan mete su mano en el bolsillo y saca los dos barquitos de oro y se sorprende, simulando de que esos milagritos aparecieron en los bolsillos por obra divina, causando conmoción en el resto del grupo.
El cura asustado: En una noche cualquiera, como era de costumbre salía el guachimán a encender la bomba para que se llenaran los tanques de agua sin percatarse de que había quedado una llave abierta. En ese momento llega al patio de la compañía Juan Cuba acompañado por el cura Maldonado, y al escuchar el sonido del agua botándose por la llave, el señor Juan desenfunda su revólver y exclama ¡hay un ladrón! ¡Un ladrón!, huyendo al unísono el cura, asustado y subiéndose la sotana con las manos; mientras tanto Cuba se moría de la risa sin dejar de disparar al aire.
El negro humo: En horas del mediodía, se encontraban las hermanas Morao (Carmen y Adriana) en plena siesta, cuando llega silenciosamente Juan y aprovecha el sueño profundo de las hermanas para untarse en las manos negro humo (mezcla de aceite vegetal con hollín) y con mucha delicadeza procedió a aplicarlo sobre el rostro de ellas. Éstas al despertar y levantarse de la cama notaron la risa de Juan Cuba sin motivo aparente; se miran en el espejo y solo observan rostros ennegrecidos, estallando así en una risa colectiva.
Otros episodios, que más que anécdotas son actos de humildad y de amor al prójimo se refieren a la ayuda que le brindó el señor Juan a un joven discapacitado que vivía en Cachipo. Muy frecuentemente Juan iba a buscar al joven a su casa, lo embarcaba en su vehículo para llevarlo a comprarle ropa y comida; y al final de la jornada lo llevaba nuevamente de regreso a su casa. El otro gesto de amor de los tantos, se observaba en la costumbre que tenía Juan de regalarles dinero a los niños de su pueblo. Cuando veía niños reunidos les arrojaba dinero, y estos se divertían mucho con este gesto.
Juan Cuba en Ciudad Bolívar: Este personaje realizó innumerables viajes tanto nacional como internacionalmente. En el plano nacional, tuvo la oportunidad de visitar la Capital del Estado Bolívar (Ciudad Bolívar), para asistir en compañía de Doña Adriana y Doña Carmen Morao a la inauguración de las instalaciones de la naciente Quinta División de Infantería de selva en el año 1961 con sede en la quinta “Ydel Glady”, ubicada en la Avenida Maracay; la cual sería reubicada para el año 1962 en el edifico principal del “fuerte Cayaurima”, donde ha permanecido hasta la actualidad.
Durante la estadía en esta ciudad, Juan como fiel aficionado a los sitios históricos visita varios de ellos, como: la hacienda San Isidro, el Paseo Orinoco, el Fortín el zamuro, el Casco histórico, entre otros.
El hombre hecho leyenda
Tras la figura de Juan Cuba se han tejido varias leyendas tomando como referencia su riqueza, algunas de ellas son las siguientes:
Vehículos a granel: Cuenta la gente que Juan Cuba cambiaba de vehículo así fuera por la más insignificante ralladura en la pintura. Su vehículo tenía que estar impecable.
Desayuno, almuerzo y cena en Caracas: Se dice que Juan, cuando estaba ejecutando alguna obra dejaba a sus trabajadores en plena faena y se embarcaba en su avioneta privada piloteada por él mismo con destino a Caracas con la finalidad de comer. Este viaje lo hacía tres veces al día, para desayunar, almorzar y cenar.
Encuentro de dos millonarios: Hubo un episodio en que Juan llega a comer en un lujoso restaurant caraqueño; donde también se encontraba un reconocido millonario. Cuando entra Juan Cuba al sitio vestido con ropa de trabajo, éste impresionó a su “rival” por la forma en que estaba vestido.
El millonario para impresionar a Juan, pide dos botellas del más costoso whisky con el cual, él y su ayudante se enjuagan la boca y se lavan las manos una vez que han terminado de comer. Juan en la otra mesa observa el episodio y deduce que se trata de una provocación, sin perder tiempo se levanta de su silla y se dirige a su vehículo trayendo de regreso un voluminoso fajo de billetes y varias cajas de cigarrillos “camel”. Procede a sacar un cigarrillo y encenderlo con un billete en llamas del más alto valor; esta acción la hizo repetitiva hasta terminar con el fajo de dinero, provocando la furia y salida intempestiva de su oponente que lo observaba fijamente desde hacía rato.
Bodega surtida: Dice la leyenda, que se encontraba Juan Cuba tomando licor en una bodega de Cachipo y observaba la pobreza en la que vivían los habitantes del pueblo. Ante esta situación decide regalar bolsas de comida a las personas con cargo a su cuenta, a tal punto que los estantes de la bodega quedaron vacíos. Cuando no hubo más que ofrecer decidió marcharse y decir al dueño que le pagaba al día siguiente. El propietario del negocio al sentirse burlado y estafado procedió a sacar un machete y amenazar a Juan Cuba con matarlo, al mismo tiempo las personas que concurrían el sitio se abalanzaron contra el amenazante y lograron calmarlo diciéndole que aquel hombre era Juan Cuba y que tuviera por seguro que le iba a pagar hasta el último céntimo.
Al día siguiente se presenta Juan Cuba en la bodega y pide al dueño la cuenta de su deuda e inmediatamente saca efectivo de un bolso y le paga más de la cuenta, provocando en éste asombro.
Juan y su declive:
Para el año 1961 aproximadamente, Juan Cuba abandona Cachipo para trasladarse al Estado Guárico debido a ofertas de trabajo en el ámbito de la construcción; quedando prácticamente a la deriva las instalaciones de su compañía ubicada en el pueblo antes mencionado. Al terminar las obras, el señor Juan abandona Guárico con destino a Puerto Ayacucho para darle ejecución a varios proyectos de infraestructura. Esta tierra será testigo de algunos altibajos como fue: el hundimiento de 3 gabarras que las había obtenido como producto de un canje por unos terrenos de su propiedad ubicados en Cachipo; donde aún se mantienen en pie a pesar del abandono dos edificaciones construidas de piedra en plena entrada al respectivo pueblo. Sus dolencias físicas a causa de la diabetes y su consecuente fallecimiento en Diciembre de 1971 a los 68 años de edad.
Con la muerte de Juan Cuba, se inicia lo que sería el declive del “imperio económico” forjado por este “magnate de la construcción”. Después de su fallecimiento, asume las riendas de la empresa uno de sus hijos legítimos, Juan R. Giral; quien presenciará el fin de dicha compañía a causa de supuesta mala administración
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