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El hombre Lindow, fue descubierto en 1984, en el condado de Cheshire, cuando dos extractores de turba, Andy Mould y Stephan Dooley, trabajaban en la ciénaga buscando piedras grandes o maderas escondidas, sin embargo, encontraron sorprendentemente un cráneo humano. En un primer momento, ambos descubridores pensaron que habÃan encontrado a un hombre asesinado, y en verdad era asÃ, pero en un crimen acaecido 2000 años atrás.
 
Tras ser investigado por la policÃa, llamaron finalmente al cuerpo asesinado del pantano, Lindow Man. DÃas después, y tras ser analizada la turba por paleobotánicos y biólogos mediante las pruebas de carbono-14, se comenzaron a descubrir las causas de su muerte.
Según éstas, Lindow Man, de unos 25 años, 1,69 m. de altura y 60 Kg. de peso, falleció entre el año 2 a.C. y el 119 d.C.
El examen de los cientÃficos mostró que el hombre Lindow fue liquidado tras recibir en la cabeza tres golpes mediante un objeto contundente, se dice que con una pequeña hacha, asà como un fuerte palo en la espalda, lo que le causó la rotura de una costilla.
Pero no esto no fue todo, posteriormente le enrollaron una cuerda al cuello, soga tan fuertemente atada que todavÃa se encontraba en el fallecido, produciéndole la rotura de dos vértebras. Tras morir, siguió sufriendo los martirios de lo que hacÃa pensar en venganza, ya que le cortaron la garganta, para posteriormente, ser enterrado en la ciénaga boca abajo.
 
A pesar de todas estas atrocidades, los cientÃficos revelaron que, dÃas antes de la muerte del hombre Lindow, le habÃan cortado el pelo, cuidado las uñas y habÃa sido afeitado con tijera, un instrumento inusual de aquel periodo y reservado exclusivamente a las clases sociales más altas. Es decir, dentro de todas las suposiciones, las más admitidas son las que el hombre era miembro de la aristocracia o un condenado de cierta relevancia importancia sacrificado a los dioses.
 
Al encontrarse desnudo, sus ropajes no pudieron discernir cuál de estas causas es más cierta. No obstante, al ser explorado su interior por lo investigadores, se descubrió que su última comida estuvo constituida fundamentalmente por pan de cereales sin levadura y, más extrañamente, por polen de muérdago, sustancia que causa convulsiones, y que le debió ser suministrada a través de la bebida.
 
Por lo tanto, la mayorÃa de historiadores son de la opinión de que Lindow Man fue vÃctima de un sacrificio humano a los dioses celtas, con el principal propósito de asegurarse una buena cosecha de verano.
 
Según ciertos relatos, y nuevas investigaciones llevadas a cabo por la arqueóloga Anne Ros, el sacrificio se iniciaba con una hoguera ardiendo en lo más alto de la montaña. En ese ritual, se preparaba un pastel de harina de avena, conocido como bannock, el cual era dividido en muchos trozos, los cuales se guardaban en un saco. Aquella persona que tras meter la mano, elegÃa el pedazo churruscado del pastel, se convertÃa en la vÃctima del sacrificio.
 
Estos sacrificios a favor de los dioses eran bastante habituales entre los celtas, quienes realizaban estos ritos en honor de sus dioses más temidos: Taranis, Esus y Teutates. Este hecho puede ser el caso de Lindow Man. Primeramente, fue sacrificado a Taranis, donde le dieron tres hachazos en el cráneo. En segundo lugar, sacrificio a Esus, siendo estrangulado y degollado. Finalmente, fue sacrificado a Teutates, siendo puesto en la ciénaga.
 
Otras especulaciones, basadas en las manos, manifiestan que Lindow Man no era un cualquiera sino un sacerdote celta, también conocido como Druida, o un rey. Sus extremidades no tenÃan callos, sus uñas estaban limpias y en su cuerpo no se encontraron más heridas que las causadas en la ceremonia del sacrificio.
 
Es posible que la invasión de los romanos fuese la causa de que los celtas tomasen la medida radical de sacrificar una persona relevante en su conato de tranquilizar a los dioses y conseguir la victoria sobre los romanos. Pero aun asÃ, lo increÃble es que Lindow Man eligió morir de esa forma tan brutal y cruel.
 
 
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