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"Judith y la cabeza de Holofernes" es una obra del artista Gustav Klimt. Es un óleo sobre lienzo cuyas medidas son 84 centÃmetros de alto y 42 de ancho y data del año 1901.
Son muchos los cuadros que se han pintado en torno a esta historia entre Judith y Holofernes. Klimt consigue dar una vuelta de tuerca a esta historia y le da un toque distinto y vanguardista de los que ya existÃan.
Judith era una bella dama bÃblica, que cuentan que rescató a la ciudad de Betulia de ser destruida y asediada por Holofernes, general del rey asirio Nabucodonosor. Lo consiguió seduciendo y decapitando a Holofernes, tras una cena en la que acabó ebrio, llevando después la cabeza a sus conciudadanos.
Klimt presenta a esta mujer con una imagen erótica y sensual, una especie de femme fatale bÃblica. La joven está representada semidesnuda, enseñando un pecho y el ombligo. El otro pecho se deja intuir por debajo de una delicada tela negra semi transparente.
En esta obra aparecen por detrás una decoración bizantina en tonos dorados. El oro también se observa en las joyas que adornan a la mujer y en el velo que cubre parte de su cuerpo.
Con la mano agarra la cabeza de Holofernes que aparece en la esquina inferior derecha. Apenas tiene protagonismo, lo que hace realzar la idea de mujer fatal que surgÃa en la Europa de principios del siglo XX. Se estaba produciendo una emancipación de la mujer, algo que los hombres consideraban una amenaza porque pensaban que podrÃa derivar en una eliminación de lo masculino como pasa en este episodio bÃblico.
Su rostro seductor, delicado y bello contrasta con el hecho de que ha decapitado a este hombre. Es la mezcla de seducción y destrucción. Además, Judith vence con su poder erótico y no por la fuerza, vence con la pasión. Es una unión entre muerte y sexualidad. Mujer sensual y misteriosa.
Es importante destacar el realismo con el que está realizado el rostro de la mujer, tanto que parece una fotografÃa. Este realismo será muy apreciado por las mujeres burguesas de la época, que fueron retratadas de manera excelente por Klimt. En cambio, ha eliminado la perspectiva, ya que, la figura se presenta en primer plano y renuncia al fondo.
Esta obra fue un escándalo en la burguesÃa judÃa de la época en Viena, ya que era la representación de una heroÃna bÃblica que comete un crimen por placer, disfrutando de lo que hacÃa.
ANA MUÑOZ RAMIREZ, el 13/12/2009 a las 09:15
Hola Arturino : muy bonita pintura ,para mi es ver la vida rela , se pinta lo que se ve no hay nada malo en ello , solo se ve arte, el cuerpo es arte y se le da la forma que siente en ese momento , bravo por dar la oportunidad de que veamos arte puro, y muy fino , felices fiesta . Ana