Conoce a más de 60.000 personas con quien compartir tus intereses. ¡Apúntate gratis!
Visita los grandes museos del mundo y disfruta de sus mejores obras de arte, exposiciones y galerÃas. Junio lo dedicamos al Museo d'Orsay de ParÃs
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El Museo Thyssen - Bornemisza se encuentra ubicado en Madrid, en el Paseo del Prado.
Ocupa el Palacio de Villahermosa, edificio que fue construido entre finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX en estilo neoclásico, por el arquitecto Antonio López Aguado para MarÃa Pignatelli y Gonzaga, esposa del duque de Villahermosa.
En el siglo XIX fue una de las mansiones más prestigiosas de la ciudad, conocida por sus veladas artÃsticas. En ella tocó el piano Franz Liszt.
En el siglo XX, el palacio fue sede de la banca López Quesada y su distribución interior resultó modificada para albergar despachos.
Tras la quiebra del banco, pasó a manos del Estado y fue reformado parcialmente en los años 80 para exposiciones temporales del Museo del Prado, entonces acuciado por problemas de espacio.
Como parte del acuerdo entre el Estado español y la familia Thyssen, el edificio fue destinado a albergar el nuevo museo. Su rehabilitación como pinacoteca fue realizada por Rafael Moneo.
Las mejoras más elogiadas fueron la apertura de salas espaciosas al modo de los palacios antiguos, la importancia otorgada a la luz natural, con lucernarios controlados mediante sensores, y el cambio del acceso principal, que volvÃa de la Carrera de San Jerónimo a la fachada posterior, tal como era en origen.
Se entendió que este acceso era más apropiado para las aglomeraciones de público al contar con jardÃn propio.
Su excepcional colección recoge obras desde la pintura medieval hasta el arte contemporáneo. Junto con los otros dos principales museos de la capital, el Prado y el Reina SofÃa, lidera el llamado Triángulo del Arte de Madrid, según muchos autores, la concentración artÃstica más importante de Europa.
Para disfrutar de esta fantástica pinacoteca, hemos realizado una selección de las 15 obras más representativas. Esperamos que os guste.
 
Consulta las obras del Museo Thyssen o visita nuestra agenda de arte y exposiciones
Santa Catalina de AlejandrÃa es una obra realizada en 1598 por el genial artista italiano Caravaggio. Es un óleo sobre lienzo y tiene una dimensión casi al natural.
El cuadro muestra a Santa Catalina de AlejandrÃa, la santa mártir, que domina toda la escena. La figura aparece representada con un ideal de dulzura y tranquilidad, pero no el de una dama, sino el de una muchacha de pueblo. Esto es un rasgo caracterÃstico del pintor, que preferÃa los modelos realistas sobre las bellezas idealizadas de sus contemporáneos.
Pese a que la escena está dominada por una sola figura, la santa mártir, abundan los objetos de diferentes colores y tamaños que, sin embargo, poseen una armonÃa que los relaciona en un conjunto perfecto.
Estos objetos tienen una lectura iconográfica, ya que aluden al martirio de la santa: la rueda con cuchillos, la hoja de palma y la espada. La joven fue torturada antes de que se la decapitara con la espada.
Caravaggio realiza una composición a base de bruscas diagonales algo que se va a repetir en muchas de sus obras, al igual que la utilización del tenebrismo y el fuerte claroscuro.
Además, el pintor italiano realiza un magnÃfico tratamiento de las telas, bordadas y con brocados, algo que representa la suntuosidad, acorde con la condición de princesa de Catalina.
 
Consulta más obras del Museo Thyssen o visita nuestra agenda de arte y exposiciones
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Il Bucintoro es un óleo sobre lienzo realizado en 1745-1750 por el pintor italiano Canaletto. Esta fiesta veneciana fue representada en numerosas ocasiones por diversos artistas como Leandro Bassano, Gabriel Bella, Francesco Guardi y el propio Canaletto.
El Bucintoro era el nombre del barco, una galera adornada con gran riqueza que era utilizada para los grandes acontecimientos de Venecia, como las recepciones de huéspedes ilustres y determinadas ceremonias oficiales. La ceremonia más importante se realizaba el 15 de agosto, dÃa en que se celebraba el “espiritual†matrimonio de la ciudad con el mar.
La conmemoración estaba encabezada por el Dux de Venecia, el cual siempre aparecÃa suntuosamente vestido con brocados y armiño. Le acompañaban en esta procesión las autoridades locales, los embajadores y el nuncio pontificio. En el Lido le esperaba el patriarca de San Pietro y lanzaba su anillo al mar, simbolizando de esta manera el matrimonio de la ciudad con el Adriático.
Canaletto representó esta ceremonia naval en varios lienzos realizados en diversas etapas de su vida.
La ceremonia se convierte en una excusa perfecta para hacer una magnÃfica pintura de la Venecia de los canales, de los monumentos, de las embarcaciones y de los propios venecianos.
 
Consulta más obras del Museo Thyssen o visita nuestra agenda de arte y exposiciones
El retrato de Giovanna Torbanuoni es una obra realizada en 1488 por Domenico Guirlandaio.
Está pintada en témpera y resume perfectamente el espÃritu de lo que significó el género del retrato en el Quattrocento florentino. Personajes de perfil completo sobre fondos neutros, elegantes, sofisticados y completamente verosÃmiles.
El fondo se estructura a través de estructuras geométricas: un eje axial en mitad del cuadro, ángulo recto para su brazo y una suave pirámide para el cuerpo. Todo ello traduce perfección ideal, que se hace eco en la alacena de fondo, toda ella construida con cuadrados y rectángulos.
 
 
Iconográficamente, los elementos que aparecen representados con absoluto realismo tienen una lectura religiosa y de la nobleza y virtud de la dama. AsÃ, la hilera de cuentas de coral rojo simboliza el amor a Cristo, y las joyas y el libro, ilustran las aficiones de las jóvenes de buena familia.
También en el fondo, bajo el collar de cuentas, Guirlandaio introduce un letrero escrito en latÃn con el texto: "¿PodrÃa el arte retratar su carácter y virtud? Ninguna pintura en el mundo podrÃa ser más hermosa. 1488". La joven falleció el mismo año en que el pintor florentino la retrató.
 
Consulta más obras del Museo Thyssen o visita nuestra agenda de arte y exposiciones
Bailarina basculando es un pastel realizado en 1880 por el impresionista Edgar Degas.
El pintor francés convirtió el ballet en un vehÃculo fundamental para estudiar la figura humana en movimiento, por lo que dibujó y pintó reiteradamente las cambiantes actitudes de las bailarinas. Las representaba en todo tipo de posturas, ensayando o en el escenario, vistiéndose, o atándose las zapatillas, testimoniando siempre su enorme esfuerzo fÃsico y su concentración.
En este lienzo del Museo Thyssen Degas nos presenta a un grupo de bailarinas en plena representación ante un público que no se ve y que, por lo tanto, se identifica con el propio espectador. Es como si nos encontráramos en uno de los palcos laterales del teatro disfrutando del espectáculo.
 
La utilización de un punto de vista alto y sesgado era un recurso del que se valÃa el artista para captar a las modelos en posturas inesperadas.
La composición es de una gran riqueza. El pintor sitúa un grupo de bailarinas en primer plano, donde podemos encontrar la única figura de cuerpo entero, y detrás de esta, las demás bailarinas de las que sólo podemos ver algún fragmento de pierna o una parte del tutú de su traje.
Esta manera de cortar las figuras, que Degas utilizó en todas sus obras sobre el ballet, deriva de la doble influencia de los grabados japoneses y del nuevo invento de la fotografÃa. Es una absoluta innovación que incorpora el pintor a la pintura.
El decorado se ve reducido a una imagen difusa de lo que parece un paisaje rocoso y arbolado y carece de importancia en el conjunto de la composición.
Degas fue un verdadero maestro de la técnica pictórica del pastel, la cual le ayudó a plasmar ese sentido de la instantánea y la fugacidad a través de las rápidas y vibrantes pinceladas de sus obras.
 
Consulta más obras del Museo Thyssen o visita nuestra agenda de arte y exposiciones