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Los libros electrónicos o Ebooks, tienen un precio demasiado elevado y las principales plataformas no se ponen de acuerdo, generando asÃ, un debate muy conocido ya por otras industrias.
Parece mentira que después de lo que sufrieron la industria cinematográfica y la musical, no se haya aprendido nada desde que en el 2001 se pretendiese fijar una cantidad determinada en la polÃtica de precios de estos negocios. Pero el hombre es el único ser capaz de caer dos veces sobre la misma piedra. Dos, tres o las que le echen.
Lo que era antes 0,99 céntimos por canción, se ha convertido desde 2008 en 1,29 euros sobre todo para nuevos lanzamientos, y lo que era el precio inicial un año, es oferta 7 después. En el cine pasa un poco lo mismo, pasando por el fino hilo de la crÃtica del consumidor. Y es que habrÃa que plantearse si 13,99 es razonable para una copia digital de una pelÃcula, o si 2,99 lo es también para un capÃtulo de una de las veintidós mil series que seguiremos a lo largo de nuestra vida, con una media de 6 temporadas y 24 capÃtulos cada una. Y a pesar de que Apple se plantee la posibilidad de suscripción, habrÃa qué ver cuántos pares de euros ahorrarÃamos y cómo de real podrÃa ser nuestra rentabilidad, o la suya.
Y lo que pasa en la casa del vecino, termina haciendo ruido en la nuestra. Con los libros nadie sentó las bases de precios hasta que llegó Amazon con 9,99 dólares el libro electrónico. Pero justo antes de llegar el iPad, Amazon cambió su modelo de negocio y lo acercó más a la nueva tienda de libros de la dichosa manzanita de Apple repartiendo los ingresos siempre que los precios se mantuviesen entre 3 y 10 dólares. Steve Jobs confesó que igualarÃan cualquier precio que tuviera Amazon en los libros de su tienda.
Macmillan, representando la sexta parte del catálogo de la plataforma Kindle, es más renegada. La editorial quiere vender libros a 13,99 y 14,99 dólares. Amazon no tolera pasar la barrera de los 10 dólares en la que las ventas caen en picado de modo que expulsa a Macmillan de la plataforma.
Pero el uno de febrero, Amazon saca la bandera blanca, dándole el mango de la sartén a las editoriales, que fijan un precio de 15 dólares sin gastos de impresión, ni papel, ni distribución, por los que se justificaba la mitad del precio cuando era en papel.
Los autores de libros necesitan mantener los precios de sus obras en papel para generar beneficios pero entra directamente en conflicto con los gastos editoriales que en soporte electrónico son mucho menores. El modelo de negocio de los libros electrónicos debe adaptarse a los cambios de manera honrada y justa y bajar su coste de producción.
¿DeberÃa costar lo mismo un libro electrónico que un libro en papel?
¿Ha llegado el fin del libro?