Más de 100 personas, y 200 como público, participaron el jueves en la subasta benéfica disputada en el hotel Palace de las 60 vacas de la «Cow Parade», la cual recaudó 238.000 euros.
El dinero obtenido, al que se le descuentan los costes, se destinará a financiar diferentes proyectos solidarios de cinco ONG españolas. Entre ellas está la Fundación Biomédica del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, que empleará estos beneficios en un estudio sobre obesidad infantil.
La vaca por la que más se pujó fue «Midnight runner», decorada por Begoña Fernández-Castaño, la cual presenta en el lomo un par de sensuales piernas femeninas, y que alcanzó la considerable cifra de 7.500 euros, mereciendo incluso los aplausos del respetable. El precio medio de salida de las vacas comenzaba en 1.500 euros.
Otros de los ejemplares, que han estado expuestos pastando durante los tres primeros meses del año en los principales puntos de la capital, no alcanzaron un valor tan alto. Las 59 vacas comercializadas en la subasta benéfica, en su suma, alcanzaron casi 250.000€. Cada escultura se vendió por un precio medio aproximado de 4.000 euros.
"Es un regalo que se lo daré a mi madre", explicó, con una sonrisa de oreja a oreja, el hombre que se adjudicó la Vaca Sandwich. "La vamos a llevar a nuestra finca para que haga compañía a la vacas reales que tenemos allí".
La pareja que compró la vaca Mu-Lapa Madrileña no dieron muchos detalles de su decisión, sólo que la habían adquirido porque la querían en el jardín de según el marido o simplemente por frivolidad, como añadió la mujer.
La directora de la famosa casa de subastas Christie's vendió 59 de las 60 esculturas en un tiempo de una hora y media. Sólo una de las vacas no se vendió, ‘Hasta donde Madrid alcanza', por la que nadie pujó, y a la que la organización tendrá que buscar salida.
 
 
Con martillo y bolígrafo en cada una de las manos, iba presentando cada vaca en una gran pantalla montada a su costado anunciando el precio de salida, para luego desafiar al público por un valor más alto.
 
Algunas de las estatuas fueron subidas a la tarima, pese a que las mismas tenían tamaño de vacas reales, pero su relativo poco peso de alrededor de 60 kilogramos, gracias a estar fabricadas de fibra de vidrio, lo hicieron posible.
En ciertos instantes de la puja se escucharon risas entre los asistentes, como cuando aparecieron las divertidas estatuas 'Cow Mirona' (la vaca que lee el periódico en el Metro), 'Cow on the Rocks' (con cubitos de hielo entre las pezuñas y un sorbete gigante en el lomo) y 'La Vaca y el Madroño' (una adaptación del clásico monumento de Madrid).
Las vacas, cada una pintada por un artista diferente en su propio estilo, formaron parte de la CowParade (el desfile de las vacas) que por primera vez pisaba Madrid, una muestra de arte callejero que ha recorrido y visitado otras grandes ciudades del mundo como Lisboa, Buenos Aires, París, Nueva York o Tokio.
Poco más de 100 vacas formaron parte de la muestra española. Unas 40 de ellas fueron vendidas directamente a interesados privados y las otras 60 fueron subastadas.
"Ha sido un éxito total", según José Cardoso, director de la CowParade de Madrid. "Esto nos sorprende un poco porque estamos viviendo un periodo de crisis mundial".
Terminada la subasta, se montó una tienda en la sala vecina en la que los participantes del evento y aquellos que no habían logrado adquirir ninguna estatua, pudieron contentarse con las miniaturas de las vacas, que costaban entre 58 y 85 euros.