El brillo plateado de tus sienes
se confunde con el rayo primero
de un amanecer soleado, entre
árboles gigantes.
Tus manos marcadas
por la dureza del trabajo árduo
y penoso que realizaron,
dejan entrever la grácil palma
de virgen encontrada entre ruinas.
Tu rostro, refleja mujer,
cansancio y fatiga de existir
en un mundo de guerras morales,
de palabras inútiles y vacías.
Tu mirada caída busca la NADA,
preguntando sin hallar respuesta
a las reflexiones que ocasionan
tu alto poder de intuición.

Debes estar registrado para dejar un comentario. ¡Regístrate gratis!
Manoli Mañogil el 25 de Febrero de 2012
TRISTE DESCRIPCIÓN, NO POR ELLO INCIERTA, PERO CREO QUE ADEMÁS, Y A PESAR DE LOS PESARES, NUESTRAS MADRES, Y TODAS LAS BUENAS MADRES QUE HAN SIDO, SON Y SERÁN, TAMBIÉN LLEVAN LA DULZURA DEL AMOR EN SU ALMA, REFLEJADA EN SU MIRADA AÚN ESPERANZADA....
GRACIAS GLORIA. SIGUE ESCRIBIENDO. UN BESO
Dalia Ederra el 14 de Enero de 2012
Eso y además de esa manera es una madre.
Precioso poema.
Creado el:
24/08/2009Fundador:
Administrador SigojovenPrivacidad:
Grupo públicoParticipantes:
35599 miembrosPublicaciones:
447 artículosCategoría:
Poesía y literatura