La lealtad de un amigo no se puede comparar con las piedras del camino que siempre te has de encontrar. Cuando esto te sucede el amigo debe responder a la llamada angustiosa que a veces tienes que hacer. Pero hay momentos en la vida que llamas y nadie responde entonces es cuando sientes que la amistad se te rompe. Se te rompe en mil pedazos que tu quieres recoger, sin darte cuenta en tus pasos que solo existe interés. Más no pierdas la esperanza...
La libertad y la salud son prendas de gran valía, que nadie las reconoce hasta que las ve perdidas.
Me gusta ver en los ojos los chispazos de ilusión, me gusta ver una cara color de melocotón.
El color te lo dió la rosa y el cielo el azul turquí, el talle te lo dio la palma y la blancura el jazmin. Asómate a la ventana que quisiera ver tu pelo que me han dicho que lo tienes de color caramelo. Niña del vestido verde ¿quiere Ud., ser mi pastora? que el ganado que yo guardo de lo verde se enamora. Por unos ojos azules alma y vida diera yo, y por unos ojos negros alma, vida y corazón.
Si la luna no menguara te compararía con ella; pero te compararé con el sol y las estrellas. En enero no hay claveles porque los marchita el hielo, pero tu cara es clavel porque lo permite el cielo. Tantas hojas como tiene una mata de albahaca, tantos demonios se lleven el que a tí te ponga falta sabiendo que no la tienes. El día que tú naciste se quedó muy triste el sol al ver que otro sol salía con mucho más resplandor. Eres alta y delga...