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Pep Llambías (Alaró, Mallorca 1954) apunta directo a los conceptos a través de palabras estigma que, de tan usadas, han perdido su valor. Amor, mundo, nido, rosa, luz, ritual, alma o raíz están ligadas al universo del artista y con ellas construye unos poemas visuales que les otorgan, no tanto una nueva dimensión, ni siquiera una dimensión mayor, sino la que les corresponde. En el caso de Septem, la intervención que ha ideado para el Aljub de Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma, Pep Llambías invita al espectador a que tome consciencia de la dimensión propia: pone a su alcance una sucesión de espejos para que se contemple en ellos, los contrapone para ofrecerle la posibilidad de una mirada hacia el infinito y, además, hace que el observador se sienta observado en un escenario creado para él. Al fin y al cabo, el ser humano siempre es arte y parte de su obra.
Septem, aunque sea una intervención para un espacio concreto, define al artista, pues contiene muchos de los códigos lingüísticos que ha utilizado y utiliza para su expresión habitual. Fusiona plástica y poesía, analítica y estética, pues todos los elementos presentes en la obra de Llambías provienen invariablemente de una pormenorizada investigación formal que, en todo caso, la sitúa al servicio de la idea a transmitir. También están ahí las palabras referenciales, en este caso las que hacen referencia a los pecados capitales confrontados con las grandes virtudes: los unos y las otras, o el conjunto de ambos, contienen de alguna forma muchos de los conceptos a los que ha apuntado Pep Llambías a lo largo de su trayectoria.
En cuanto a los materiales, todos los que conforman Septem han sido utilizados a menudo por el artista y muchos de ellos con idéntica forma: las vigas de hierro, los espejos, las palabras en neón y también palabras proyectadas que, en este caso, surgen de puntos estratégicos para ocupar, cada una de ellas, el lugar que le corresponde. El espectador se siente en medio.
Con la creación de Septem para el Aljub de Es Baluard el artista sólo se plantea dudas — como así se transcribe en el catálogo de la exposición—. Y quizá su voluntad sea invitar a un espacio de observación para que nos sintamos interrogados.
Angeles Casado Carrasco, el 06/07/2010 a las 21:34
que ya era hora que se hablara de el.me encanta.